Atasco en el carril bici

¿Cómo no? Para variar “La red de carriles bici se atasca en Málaga por las discrepancias entre Junta y Ayuntamiento” según hemos visto en esta noticia de diario SurImage

Nos alegramos de que al menos converjan en que el objetivo es completar y dotar de continuidad la red existente de carril bici. Deseamos que aúnen posturas y se siga consolidando el entramado de carriles bici lo antes posible en Málaga. Por adelantado, ahí va nuestro aplauso a la incansable labor de la Asociación Ruedas Redondas. Parece que ya va calando la idea de que construir una ciudad del futuro pasa por favorecer la movilidad a través de este medio de transporte limpio.

Ahora queda pendiente la tarea de diseñar un carril bici bien integrado con el espacio urbano existente. Es fundamental analizar profundamente la diversidad de situaciones urbanas y desarrollar soluciones particularizadas para cada caso que respeten las cualidades del espacio público y eviten situaciones que puedan suponer peligro para ciclistas y peatones. Esperamos que este diseño se haga desde el entendimiento conjunto del espacio urbano y de las oportunidades que una intervención como esta genera en el mismo, en la movilidad, en los flujos, en los comercios, en la vida de la ciudad en general y de sus ciudadanos.

Y entre las oportunidades, una nueva oportunidad para reflexionar y posicionarse sobre si perjudicar el espacio peatonal o el espacio del coche. Claro que habrá que escuchar a los vecinos del barrio, y a los vecinos de toda la ciudad teniendo en cuenta que es una red integral y que por ello afecta a todos los ciudadanos, pero también habrá que escuchar a los técnicos que algo sabrán de movilidad, usos y densidades… y sabrán calcular y justificar dónde puede convivir la bicicleta con el coche y dónde habrá que comerle algo de terreno al coche. A veces, para coger peces hay que mojarse. Si no, ninguna ciudad cambiaría. La ciudad está viva y debe ajustarse a los tiempos. Recordemos incluso el propio centro de Málaga hace años, sin pretender que ello sea ejemplo de solución para otras zonas de la ciudad. Los arquitectos tienen aquí una gran oportunidad, dada su formación y su visión de conjunto de la ciudad, para recualificar y modernizar la ciudad, con un diseño bien integrado que no se limite a establecer unos carriles para la circulación de bicicletas, sino en el entendimiento de la ciudad con todos sus agentes y elementos, y en ese sentido la bicicleta ya es otro más de gran importancia.